¿Qué escribió el Señor en el polvo? Existe realmente una lógica divina que elige lo que a los ojos del mundo aparece como algo débil y enfermizo. Un niño que padeció hambre y tuvo que sufrir lo insufrible, pero Dios le reservaba un destino admirable y un trabajo extenuante según los hombres, pero con la ayuda del Señor; la carga se haría ligera y el yugo suave.
Testimonios que inspiran a una nueva vida
Niño de tan sólo 11 años de edad es ya un seminarista
Un niño que soñó con ser solamente un cura del campo, que viva en la tranquilidad, recorra las capillas a caballo y se encuentre todos los días con su gente, pero llegó a trabajar en el Campo de Dios, sembrando el Evangelio en el corazón de millones de personas. ¿Cómo lo hizo? Pues Dios se vale de los pequeños para darse a conocerse al mundo.
Polémico joven que no asistió al Seminario, es ordenado por el Obispo
Se trata de un joven enfermizo, que se vio varias veces en la necesidad de interrumpir sus estudios porque su estado de salud no le permitía seguir. Aunque no había cumplido todavía los 16 años, el joven ya pretendió ingresar al Seminario diocesano, pero su salud se lo impidió. El nombre del joven es Juan Montini. Unos años más tarde fue admitido en el Seminario Mayor de Brescia. Pero de nuevo la salud le jugó malas pasadas y tuvo que formarse para el sacerdocio fuera del Seminario. No podía adaptarse al ritmo y exigencias del internado.
Ordenación de un sacerdote que hace estudios clandestinos y trabaja durante el día
Se trata de un joven artista que trabajaba de día en una cantera de la ciudad. También le gustaba el teatro y algunos piensan que le dedica demasiado tiempo. Lo que más preocupa es que no asistió al Seminario ni tampoco cursó regularmente sus estudios. Sólo estudió de noche y fue rindiendo, en apenas tres años, todos los estudios que la Iglesia exige. ¿Qué podrá hacer un joven así en un mundo tan difícil y complejo?.
Obispo ordena un sacerdote demasiado joven – ¿Qué podrá hacer?
Un sacerdote de apenas 24 años. Apenas un mita'i –un jovencito sin experiencia y sin mucho tiempo de estudios. ¿A quién podrá ayudar? ¿Perseverará y dará un buen ejemplo? Además, ingresó al Seminario con… 12 años. Ya estaba convencido de que no quería otra cosa que servir a la Iglesia como sacerdote. Una locura a los ojos de la prudencia humana.









Investigación previa al proceso de beatificación.